Google ya no es la puerta de entrada al conocimiento.
Durante veinte años, preguntar algo en internet fue escribirlo en una caja blanca con seis letras de colores encima. "Googlear" entró al habla cotidiana como entra un verbo cuando la cosa que nombra se queda sin competencia. Esa época terminó. Google sigue siendo enorme y sigue dominando las búsquedas. Lo que perdió es otra cosa: dejó de ser el único lugar donde empezamos a buscar. Las cifras que no cuadran con el funeral Si uno mira solo la cuota de mercado de los buscadores, Google parece intacto. StatCounter le asignaba el 89,46 % de las búsquedas mundiales en julio de 2026; en 2019 tenía el 92,18 %. Perder menos de tres puntos en siete años es una erosión lenta, y en el celular su participación sigue por encima del 95 %. ¿De dónde sale entonces la sensación de que ya nadie usa Google? De que buena parte de las preguntas se mudó a un lugar que StatCounter no mide. Dónde se hacen ahora las preguntas Pew Research Center encuestó a 5.119 adultos estadounidenses en ...